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Embarazo y parto: Transformación consciente

Cuando pasa el tiempo, ves tu embarazo y tu parto lejano, lo ves con perspectiva y lo ves tan claro.

Para nosotros la transformación que vivimos fue increíble. Te das cuenta de la desinformación que tienes y aunque se que en muchos centros de salud la información es buena (que no suficiente) yo en mi caso fue un autentico desastre. Quizás a muchas familias les sirva pero desde luego desde mi punto de vista a años luz de lo que debería de ser la información de preparación al parto.Por no extenderme solo contaré que por falta de espacio no podían asistir las parejas.

En nuestro caso nos sentíamos inseguros, nerviosos e inexpertos por lo que decidimos costearnos de forma privada varios talleres, cursos y una maravillosa fisio especializada en embarazo y parto que nos ayudaron muchísimo. Era esencial conocer que pasaba, que hacía mi cuerpo y que podía hacer yo con él y con mi mente para acompañarlos.También que podía hacer mi pareja como parte importante del proceso de acompañamiento y seguridad.

¿Y por qué nadie nos cuenta que es un parto y que pasa en nuestro cuerpo en realidad? No hablo solo del proceso más básico y biológico que te explican en los cursos de preparación, hablo de lo que oímos y vivimos desde que somos niñas, ideas de nuestras madres, amigas o conocidas “duele un poco más que una regla”, “tu pide la epidural cuanto antes que cuando pasas de x cm ya no te la ponen” y un largo etcétera de historias que nos preparan para el dolor, pero ¿Por qué nos preparan para el dolor? ¿Por qué no nos cuentan que pasa en nuestro cuerpo y que vamos a sentir ? ¿Por qué no nos dan herramientas para que podamos reconocerlas?

Creo que poder prepararnos física y mentalmente, nos hará ser más conscientes de lo que ocurre y podría ayudarnos a conectar con otras emociones. No quiero decir con esto que duela o no, quiero decir que vamos predispuesta a que duela y además no sabemos como, ni con que intensidad. En definitiva predisposición al dolor, condicionamiento, incertidumbre, desconocimiento e inexperiencia…..puf muchas cosas juntas que considero influyen negativamente en el proceso.

Muy pocos profesionales (cada vez más por suerte) hablan, explican y tratan lo que ocurre física y psicológicamente desde que concebimos a nuestros hijos, de cómo a partir de esa decisión todo se transforma y nosotros con ella.De lo importante que es conocer todo lo que pasa en nuestro cuerpo y en el de nuestros bebés cuando parimos. Que nos cuenten lo importante de estar conectadas al proceso y no a otros factores que lo único que hacen es sacarnos de esa conexión y perder el control de nosotras mismas. De dejar de hacernos sentir culpables porque no respiramos correctamente o el daño que le podemos hacer a nuestro bebé si no colaboramos. De dejar de sentir miedo por sufrir o porque podemos hacer daño a nuestro bebé.Contarnos que se siente, donde se siente y que podemos hacer para facilitar en trabajo de parto, para que estemos preparadas, fuertes, poderosas y no temamos al dolor desconocido.

Y por supuesto ver a la pareja no como un acompañante sino como la otra mitad de ese embarazo donde decide, se transforma y siente. Porqué en nosotras el cambio físico del cuerpo nos acompaña en ese proceso y nos ayuda a prepararnos para el parto, pero para las parejas hay una dificultad añadida.Por eso me parece tan importante informar y transmitirles que ellos son cruciales, no solo en el parto sino en todo el desarrollo del feto, en el embarazo, en cuidar, alentar , proteger……. En como afectan las emociones que podamos sentir en ese pequeñín que llevamos dentro y en eso tienen mucho que hacer ellos/as. El sistema a veces olvida los sentimientos de la pareja y se descuida la transición a la paternidad.

Me gustaría que las cosas vayan cambiando pero queda un largo proceso para ello, al final los “hospitales respetuosos” han realizado avances respecto a lo que había, pero respetuoso tal y como yo lo entiendo todavía no lo veo. He de decir que yo he dado a luz en un hospital publico denominado “respetuoso” y mi experiencia fue “buena” pero ahora que soy mas consciente que estoy volviendo a leer y estudiar sobre el tema, veo muchas cosas que pueden mejorar, para mi las principales serian estas:

  1. Información previa de todo el proceso a tener control físico y mental de nosotras mismas y de nuestro proceso.
  2. Apoyo afectivo, que no nos sintamos solas nunca, desatendidas o incomprendidas en el proceso de parto.
  3. Tener contacto previo con la persona que nos va ha atender, sentirnos conectadas a ellas.
  4. Las/os matrones son importantísimos en el proceso y me consta que cada vez se preocupan por formarse más, pero lo hacen a modo personal. Bajo mi punto de vista no les preparan ni nos preparan para acompañar las emociones, siempre depende de la suerte de quien te toque si es más o menos empática/o, tranquila/o, emotiva/o… vamos que depende de sus cualidades personales y del azar que nos toque un/una matrón/a que conecte con nosotras. En un porcentaje muy elevado dependerá de esto nuestra experiencia. Algo tan importante yo no lo dejaría al azar.

Como cosas importantes destacaría:

  • Se conscientes que nuestro hijo/ya siente en nuestro vientre.
  • Dar a la pareja el papel fundamental que tienen desde que decidís ser padres.
  • Que nos formen y nos informen
  • Que nos preparen física y psicológicamente
  • Que se creen ambientes cálidos. Si la sanidad se muestra contraria a dar a luz en casa porque no crean ambientes de hogar y respeto (está estudiado que favorece el proceso) y seguimos sintiendo que estamos en un hospital como si estuviéramos enfermas (goteos, jeringuillas, luz, ruido…..).
  • Que las mujeres nos sintamos comprendidas en nuestra angustia o dolor y nos den indicaciones útiles para mitigarlo, para sentirnos seguras y agentes activos de nuestro parto.

Muchas de mis reflexiones vienen por una lectura del master que estoy haciendo, me encantó la conclusión final porque suscribo cada coma y quiero compartirlo con vosotrosas:

“El embarazo y el parto está acompañado de angustia, malestar y dolor por factores psicogenéticos. Si conseguimos educar hijas sanas que tengan el mínimo de culpa y angustia y gozen de su feminidad podemos esperar que de nuevo el embarazo y el parto sea el máximo logro de sus facultades biológicas y plena consciencia de intervenir en la más grande experiencia posible: haber gestado y alimentado dentro de sí a un nuevo ser y haberlo dado vida” Maternidad y sexo. Marie Langer.

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