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Mi hijo/a miente ¿Quieres entenderlo/a y acompañarlo/a?

 

 

Antes de hablar de los niños, me gustaría lanzar estas preguntas. ¿Mentimos nosotros? ¿Enmascaramos la verdad? ¿Mentiras piadosas, quizás? Quizás mentimos para no hacer daño, para proteger, para dar la mejor versión de nosotros…… seamos sinceros nosotros mentimos y mentimos mucho.

Lo ideal sería tener un mundo sin mentiras, pero ¿Porque somos tan severos con los niños si nosotros en la mayoría de los casos la justificamos y socialmente está aceptada?

Para entender a los niños y saber cómo y porque “mienten, lo primero que hay que saber es su edad y contexto. La etapa evolutiva en la que se encuentra, y la situación en la que se da, ya que la percepción y los procesos cerebrales y madurativos no son igual a los 3, que a los 8 o los 14, y en un contexto familiar o desconocido.

Antes de describir la percepción y memoria de los niños, lo más importante es saber ¿Qué reacciones tenemos nosotros cuando interpretamos, creemos o descubrimos que nuestros hijos nos mienten? y ¿Por qué lo hacen? Creo que debemos pensar en nuestras reacciones, porque ellos en algunos casos mienten por muchos motivos, por miedo a nuestra reacción, por evitar un castigo, por protegerse a ellos o a alguien que quieren o incluso para conseguir lo que desean.

Antes de reaccionar seamos conscientes y coherentes, porque exigimos mucho más de los modelos que enseñamos y recordemos que los adultos mentimos y mucho.

  • Respecto a las edades y para entender mejor los procesos en menores de 7 años (aprox):

– El pensamiento infantil es muy diferente de los adultos, tienen una capacidad limitada para distinguir fantasía y realidad, a menor edad, mayor diferencia.

– No tienen la habilidad para hacer distinciones precisas (se va desarrollando poco a poco entre los 4 y los 6 años), tienen limitaciones naturales y evolutivas para ponerse en la piel del otro.

– Tienen egocentrismo cognitivo y perceptivos, que les impiden ponerse en el lugar del otro.

– Si no entienden la pregunta pueden responder con su perspectiva inmediata.

– La memoria de los niños de estas edades no está totalmente desarrollada, responden más a la memoria de reconocimiento que a la de recuerdo provocado. Un ejemplo muy claro y que hacemos constantemente es preguntar en cuanto salen nuestros hij@s ¿Que has hecho en el cole? y bien no responde, o con un monosílabo o rellena la información con detalles propios. Este tipo de recuerdos no se desarrolla con seguridad y consistencia hasta los 11 o 12 años.

– Los niños no siempre se dan cuentan cuando atraviesan la frontera de realidad y fantasía. Muchas veces emplean la fantasía para rellenar lagunas de su conocimiento sin ser conscientes de ello. Si el contexto es conocido suelen razonas con más lógica que si es desconocido o simplemente no responde a sus intereses, en este caso llenaran lagunas para agradar al adulto.

-Cuando “miente”, miente él/ella, es vital para su formación del YO, sentir y reafirmar su independiente de su figura de apego. Ser capaz de ser el/ella mismo/a, de opinar, hacer, imaginar, “mentir”…… (lo pongo entre comillas porque con esas edades no lo consideraría mentir con el sentido que le damos los adultos).

  • A partir de 7 años:

Muchos estudios en niños de 7 años han demostrado que la experiencia de ser considerados mentirosos es terriblemente angustiosa y daña su autoestima en gran medida.

No es lo mismo decir eres un/una mentiroso/a, que preguntar porque ha necesitado contar esa historia. En la segunda opción hay espacio para la escucha y podemos plantearnos que podemos cambiar en nuestra exigencia, comprender su motivación y si se da el caso ayudarle a asumir con cariño y sin represalias su responsabilidad (acompañando su proceso).

  • En la adolescencia:

La mentira forma parte de un proceso de autonomía y búsqueda de identidad.

¿Podemos hacer algo para prevenir que no mientan nuestros hijos? 

  • Primero de todo nuestro ejemplo
  • Tener el cuenta el contexto, la edad y posteriormente la tipología o importancia de las “mentira”.
  • Con esto último tener en cuenta nuestras reacciones antes determinados comportamientos, porque muchas de sus mentiras vienen condicionadas por esto.
  • Mantener una actitud de empatía y respeto (esto siempre)
  • Indagar cual es la causa
  • Para que un niño mienta debe saber la verdad y para eso tiene que saber discriminar fantasía de realidad.

Definición de MENTIRA: Expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se piensa o se siente. (Lo que no se sabe, se piensa o se siente, no se puede recriminar).

 

 

 

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