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Rabietas en los niños/as

En la crianza hay mucha inquietud por las temidas “rabietas”, la etapa del NO, los temidos 2 años….. Un momento crucial para nuestros peques pero que muchas veces no sabemos cómo gestionar y acaba superándonos a nosotros y a ellos.

No creo que vaya a descubriros nada nuevo solo pretendo ofreceros mi punto de vista y mi experiencia como psicóloga y como mami de un peque que ha tenido muchas. ¿Cómo entenderle? ¿Como hacer que me entienda? ¿Como aislar la emoción que me despierta a mí? Pufffff no fue fácil pero creo que con esfuerzo y mucho amor le acompañamos. Y no, no fue así desde el principio, fue paso a paso, preguntando, formándonos y sobre todo observando y reflexionando.

Creo que como en todo lo primero es entender el porqué. Las rabietas aparecen aproximadamente a los dos años, forman parte de un proceso natural físico y psíquico. En esta etapa está terminando la mielinización del cortex cerebral que les va permitiendo razonar, utilizar el lenguaje, tener memoria episódica, pero no menos importante es un momento de reafirmación, de decir NO al otro para decir SI a sí mismo. Un proceso de autonomía psíquica, de independencia, lento y progresivo.

 

Es un periodo duro porque los niños empezaran a cuestionar y enfadarse por todo lo que no entienden y vaya en contra de lo que él piensa o quiere para él, pero si pensamos con objetividad que positivo es que nuestro hijo tenga su propio criterio y lo defienda.

Obviamente hay cosas que ellos no pueden ver ni comprender y nosotros como adultos tenemos que asegurar y para ello hay que hacerlo con muchísimo cariño, sin censurar, ni transmitir obediencia, sino mostrar que estamos ahí siempre y hablar su lenguaje (con esas edades lenguaje muy sencillo y directo, ellos principalmente se comunican con su cuerpo y las emociones, aunque hablen con claridad).

Si, todo esto es muy bonito en el papel, pero cuando me monta un pollo en el supermercado y a mí me arde el cuerpo, ¿Como lo hago? Pues no tengo la respuesta exacta porque cada persona somos un mundo con una historia detrás que marca muchas de nuestras emociones o reacciones, pero lo que si os puede ayudar es a reflexionar sobre lo que provoca en vosotros.

“Me da rabia que me monté esos pollos sin motivo” ,”Que vergüenza el numerito que me monta en el súper”, “Yo no sé qué hacer cuando se pone así”, ” Yo cuando se pone así no le hago caso, ya se cansará….pero es que luego me da pena y vuelvo”, “Cuando se pone así me quedo paralizada”, seguro que os suenan alguna de estas frases…. Rabia, El qué dirán, Impotencia, Incoherencia, Angustia…. si nos centramos en nuestra emoción no conectaremos con nuestro hijo/a. Hay que ponerse en su lugar, el/ella sufre más que nadie, tan solo es un pequeño/a que no sabe gestionar su malestar, salvo a través de la descarga, necesita nuestro apoyo y cariño más que nunca, incluso cuando nos rechaza.

Para mí fue muy útil este ejemplo: imagina que has ido al trabajo, se te ha pinchado una rueda por el camino, has llegado tarde, no has llegado a la reunión tan importante que tenias, tu responsable estaba molesta, has vuelto y el taller que te había prometido tener el coche a tiempo no lo tiene listo hasta mañana y encima han visto otra cosa que tienen que arreglar y te cobran el doble, cuando vas en el bus pensando en tu mierda de día, sales  corriendo porque es tu parada y con las prisas te olvidas la chaqueta y además tiene que parar en el súper para comprar la cena, llegas a tu casa con las bolsas en la mano y un humor de perros y tu pareja no te sale a ayudar para cogerte las bolsas y entonces le gritas y le reprochas que porque no te ayuda, que todo lo tienes que hacer tú y él se enfada y te cierra la puerta de un portazo y se va a dormir. Tú te quedas allí sola llorando con tu día horrible, cuando lo que hubieras necesitado es que tu pareja te hubiera cogido las bolsas o mejor hubiera ido a la compra, te hubiera abrazado decirte que descanses que se encarga de todo y luego preguntarte que es lo que ha ocurrido ¿verdad?

 

Pues así es como mejor entendí lo que le pasaba a mi hijo cuando salía del cole y se enfadaba por todo. Entendí que quizás ha jugado mucho y está cansado, que igual ha tenido algún conflicto con algún amigo, que quizás le dolió la tripita, quizás me echo de menos, quizás lleva muchas horas sin mí, quizás se esté poniendo malito……… da igual el caso es que se siente mal y tu eres la persona con la que puede descargarlo, te necesita, necesita que tú estés ahí.

Los motivos y como evitarlos si es posible en uno de los puntos que quiero abordar, ya que si conocemos o tratamos de conocer los motivos que normalmente provocan sus rabietas nos será mucho más sencillo prevenir la situación. Por ejemplo mi hijo me monta un pollo en el súper porque quiere chocolatinas, tú eres el adulto no le lleves al súper. Cuando le recojo del cole pasamos por una tienda de juguetes y quiere un juguete, cruza la acera o vete por otro camino, si detectamos que hay estímulos que puedan provocar una reacción evitémosla.

Llegados a este punto ¿Que hago cuando tiene una rabieta?

  1. No te enganches a su rabia. Es fundamental evitar la rabia que te despierta su rabia.
  2. Trasmítele calma, con tu tono de voz, tu no verbal.
  3. Olvídate de las miradas, de los comentarios, céntrate tu hijo y olvídate del que dirán
  4. Pregúntate los posibles motivos de porque está o ha reaccionado así
  5. Acoge y da nombre a su emoción: Ejemplo: Veo que estás enfadado, mamá está aquí.
  6. Esperar cerca a que descargue su rabia, mostrando afecto.
  7. Estate presente y respeta su espacio.
  8. Tener paciencia y comprender que necesita descargar su rabia.
  9. Cuando permita el acercamiento retomar el reencuentro
  10. Si son mayores de 3 años verbalizar lo ocurrido cuando estén relajados, lenguaje sencillo, no censurar, ayudar a comprender lo ocurrido. Por ejemplo: Estabas hoy muy cansado, has jugado mucho y has estado mucho tiempo en el cole y claro esto te encanta pero a veces te cansa tanto que sales cansado y enfadado. Seguro que la próxima vez podrás responder si estas enfadado y esperaremos a que se pase ¿vale? (anticipación).

Sé que son muchas cosas y que también tenemos nuestros días, pero nunca olvidemos que los adultos somos nosotros y que si nos esforzamos poco a poco llegará un día que lo hagamos sin pensarlo, que nos saldrá solo. Tú y tu peque notareis el cambio.

Y especialmente para ti que estas cansada, que a veces sientes rabia, culpa, miedo, que lees, te informas, haces talleres porque quieres lo mejor para tu hijo/a. Sí, a ti, aunque ahora no te consuele, todo pasa, pasa muy rápido y en cuanto tu peque tenga el razonamiento y el lenguaje suficientemente desarrollado, ya no se enrabietará tanto pero…. te preguntará el porqué? Y esta es la siguiente etapa….;)

¡¡Animo lo estás haciendo muy bien!!

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